Este es el tercer post sobre el mismo tema y el último! Si os perdisteis los anteriores, podéis leerlos aquí y aquí.

Como comenté en el post anterior, mi suegra se ocupó de preparar toda la comida. Son una familia enorme y, sin despeinarse, es capaz de dar de comer a 100 personas. Yo no sé cómo lo hace. A los mayores nos dió una comida riquísima y más elaborada, pero para los niños quisimos que fuera algo más sencillo y divertido y, sobre todo, que les gustara mucho! Así que preparamos dos cosas un poco especiales para ellos, pero realmente nada del otro mundo: un carrito de perritos y una pequeña mesa de chuches para la merienda. Fundamental, en el caso de la mesa de chuches, tenerla cubierta con una mosquitera hasta después de la merienda. Esto evitó que las chuches desaparecieran antes de la comida y también nos ayudó a protegerla de los insectos. La que usamos era blanca y muy grande.

Photo by LuciaMPhotography

Photo by LuciaMPhotography

Las chuches no eran nada especiales. Compradas a granel y simplemente puestas en unos botes de cristal resistentes. El resto de los elementos que usamos para decorar la mesa pertenecen a nuestra colección de atrezzo para decorar eventos. El cartel es de Rue Vintage 74 y son totalmente personalizables.

Photo by LuciaMPhotography.com/

Los cupcakes sí eran especiales y volaron en 5 minutos! Paula es la dueña de Cream Bakery y otra artista. Sus tartas y cupcakes no sólo son preciosos, sino que además están deliciosos. The real thing!

Durante la comida, Angélica nos sorprendió con un speach que había preparado ella sola. Yo sabía que había escrito algo, pero no pensé que se atrevería a leerlo en público.  Tuvo un momento duro antes de animarse, cuando vio a las 80 personas, entre niños y adultos, con los ojos puestos en ella… y estuvo a punto de tirar la toalla. Pero, al final fue valiente, se subió en las escaleras y nos leyó su discursito. Well done Angie!

Photo by LuciaMPhotography

Photo by LuciaMPhotography

Y, al final del discurso, junto con los recordatorios, pasó la “gorrilla” (en su caso, una bandeja con una caja y un cartel que había preparado ella) para una ONG que se llama JUEGATERAPIA, para quien ella había pedido que le ayudaran a colaborar, donando parte de su regalo a estos niños enfermos.

Photo by LuciaMPhotography

Photo by LuciaMPhotography

Photo by LuciaMPhotography

Y después de todo esto, ya fue muy difícil retener a los niños por más tiempo y se lanzaron todos a la piscina. Según Angie, fue lo mejor de la fiesta! (tanto esfuerzo cuando, al final, lo que quieren es agua!).

Y hasta aquí mi crónica de este día. Espero que os haya entretenido y, sobre todo, espero que hayáis podido sacar alguna idea para vuestras celebraciones.Ya todos los que me habéis ayudado:

Photo by LuciaMPhotography

Y a los que me habéis leído, millones de gracias también.

XXX,

S.